Hay una intuición muy antigua en las madres: la sensación de que un hijo, una vez concebido, deja una huella que ya no se va, pase lo que pase después. Durante mucho tiempo hemos hablado de esa huella desde un lugar emocional o simbólico, pero hoy sabemos que existe también una huella biológica.

¿Qué es el microquimerismo materno-fetal?

Durante el embarazo existe un intercambio de células entre la madre y el feto a través de la placenta. Algunas células de origen fetal pueden pasar al organismo materno y permanecer allí durante años e incluso décadas después del embarazo.

A este fenómeno se le conoce como microquimerismo fetal o materno-fetal. Es un campo de investigación científica que lleva estudiándose desde hace décadas.

El término puede resultar extraño. Procede de la palabra "quimera", un ser de la mitología griega formado por partes de distintos animales.

En este caso, la idea es parecida: en el organismo de una madre pueden permanecer, en una cantidad muy pequeña, células que tienen un origen genéticamente distinto al suyo. Y esto ocurre en ambas direcciones: durante el embarazo también pueden pasar células de la madre al feto.

¿Cuánto tiempo pueden permanecer estas células?

El intercambio celular comienza durante el embarazo, incluso en etapas tempranas, y algunas células de origen fetal pueden persistir en el organismo materno durante muchos años.

Se han identificado en diferentes tejidos y órganos, y la investigación continúa estudiando qué hacen exactamente y qué papel pueden desempeñar.

También se ha investigado su posible participación en procesos como la reparación de tejidos y en la respuesta del sistema inmunitario, aunque todavía no conocemos con certeza cuál es su función a largo plazo.

Y precisamente aquí es donde este descubrimiento resulta tan interesante. El embarazo no es únicamente un proceso que ocurre durante unos meses y después termina. A nivel biológico, puede dejar una huella mucho más duradera.

Pero esta huella puede resultar especialmente significativa cuando el embarazo no llega a término.

¿Y qué ocurre cuando el embarazo no llega a término?

La investigación ha encontrado que también puede producirse transferencia de células fetales durante embarazos que terminan en una pérdida gestacional.

Para las mujeres que han vivido una pérdida, conocer este fenómeno puede ayudar a transitar el duelo sintiéndose acompañadas de una forma especial y simbólica.

Una pérdida no borra que ese embarazo haya existido ni que haya formado parte de la historia de esa mujer. Ese embarazo pudo estar lleno de expectativas, ilusiones, proyectos y vínculos, aunque no llegara a término.

Por eso, cuando una mujer ha perdido un embarazo, si aparecen las siguientes preguntas:

"Pero si estuvo conmigo tan poco tiempo, ¿por qué lo echo tanto de menos?"

"¿Tengo derecho a sentirme así?"

"¿Por qué sigo pensando en ello después de tanto tiempo?"

Es bueno recordarnos que una pérdida gestacional o perinatal no se mide únicamente por el tiempo que duró el embarazo. También puede existir un duelo por todo aquello que imaginabas que iba a suceder y que finalmente no pudo ser.

En este sentido, conocer el microquimerismo materno-fetal puede ofrecer a algunas mujeres una imagen que acompañe esos sentimientos: algo de aquel embarazo puede permanecer en el cuerpo, mientras su recuerdo permanece en su historia.

Un puente entre la ciencia y el acompañamiento emocional

Y es precisamente en ese punto donde la ciencia y el acompañamiento emocional pueden encontrarse.

En La Madrería trabajamos en ese espacio que une lo que la ciencia va descubriendo sobre el embarazo, el vínculo y la maternidad con el acompañamiento emocional que cada mujer necesita.

Porque la maternidad puede vivirse desde lugares muy diferentes.

Desde la ilusión de un embarazo que esperabas.

Desde el cansancio y las dudas de la crianza.

Desde la incertidumbre.

O desde el dolor de una pérdida.

Todas estas experiencias merecen un espacio en el que poder hablar de lo que ha ocurrido y de cómo te está afectando.

Si este artículo te ha removido algo y quieres hablar de ello, aquí tienes un espacio para hacerlo con calma.

Soy Graciela Salvador, Psicóloga General Sanitaria especializada en psicología perinatal y crianza, y realizo sesiones online.

Si estás atravesando un duelo gestacional o perinatal y sientes que necesitas apoyo profesional, puedes ponerte en contacto conmigo. Estaré encantada de acompañarte.

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